miércoles, 14 de diciembre de 2011

Transandalus:5ª Etapa. Estac.San Roque-El Colmenar 80km

Me levanté como todos los días, a las 7 de la mañana. No sé cómo, pero a las 8 ya estaba pedaleando. Parece que mi subconsciente quería recuperar los kilómetros que la etapa anterior tenía que haber hecho para terminar en Castillo de Castellar.
La subida al Castillo se hizo llevadera, creo que  porque era al principio de la etapa y lo cogí con tranquilidad. El Castillo está... donde todos los castillos, en lo más alto, y además a sus pies... un pantano ¡ casi ná ! ¡menudas vista! ¡cómo se lo montaban por aquel entonces!.
A continuación comenzó la bajada por el otro lado, ¡ qué bajada !, durante el tramo de asfalto ná, pero cuando entré en la zona de pista o mejor dicho camino, la cosa se torció, ya que debido a las lluvias hay socavones  que más bien parecen precipicios ¡ojo!. Después todo tranquilidad, campos de trigo y otras extensiones que los de ciudad desconocemos, ¡ah! también había vías de tren que nos acompañará hasta la entrada de Jimena de la Frontera.


 Jimena nos recibe con un cuestón que te pasas, pero merece la pena. Está todo tan apiñado. Es coqueto. Después de reponer fuerzas en una de las tascas del lugar con un merecido desayuno tardío, me propuse continuar por carretera, sentido Ubrique. En algún libro, guía o página de Interné leí que era conveniente reponer fuerzas aquí, ya que lo que venía a continuación las iba a consumir y efectivamente así fue.

Por carretera llegué casi al lecho del río Hozgarganta y nada más cruzar el cartel de la provincia de Málaga, giro a la derecha y por pista comenzar a subir durante casi tres horas. En dos palabras me emborraché de vegetación y silencio, sólo mis quejidos por el esfuerzo y también por los picotazos de una especie de tábano... ¡la madre que los p....! Y así hasta lo más alto. Empecé a casi 100mts de altura sobre el nivel del mar y terminé a 800mts, en unos 20km más o menos.



 La bajada hasta El Colmenar fue preciosa; me dio tiempo a ver algún que otro "bambi", llegué a ver toda una familia: mamá bambi, papá bambi e hijo bambi, una gozada. También vi algún zorro o jineta, ya he dicho que soy de ciudad y los de ciudad.... ya se sabe, unos inútiles en cuanto a animales salvajes (porque están en el bosque, eh eh), ¡qué maravilla!.

 En El Colmenar me recibieron como si me conociesen de toda la vida. Allí me esperaban amigos, familiares e hijos de Ángela ; lleva la Posada  Ananda(son dos habitaciones de ensueño - en proyecto está una ampliación - ), junto a la Estación de Tren, Consultorio Médico y el Bar; también gestiona el Restaurante Caserío Ananda. Todo lo que diga de ellos es poco; pasé una tarde y noche estupenda. ¡Vaya....! que cada vez que hablo a mis conocidos del viaje tengo unos minutos para hablar de vosotros. Muchas gracias.Por cierto el pueblo esta en un enclave idílico






.Volveré.



1 comentario:

  1. peaso de etapa , hasta ahora quizas sea la que mas me ha gustao, por eso de los animales, vaya espantadas que se tenian que dar al verte, y no precisamente por la bici sino por tus bufidos, de cualquier forma entre animalillos hay buen entendimiento.
    Bonita eapa Fe, espero la próxima

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