sábado, 24 de diciembre de 2011

Transandalus: 8ª Etapa. Ardales-Antequera 60km

Comienza la etapa avisando: subiendo y subiendo; además nada de suave, ¡ hala ! t'o p'a arriba. Duro, duro hasta los ventiladores (aerogeneradores). ¡ Madre mía ! no han parado en toda la noche; di que yo caí como un ceporro.... pero a eso de las 5 de la mañana me desperté y en el silencio de la noche, se oían los ventiladores.




Aunque parezca mentira meten ruido, parece que han juntado un montón de autobuses antiguos con el motor a ralentí, con ese ronroneo característico. Nada.... que el pueblo de Ardales es un pueblo con muchos aires.

Recorrí todo los montes que me pusieron por delante, hasta llegar al que dominaba El Chorro, donde hay un embalse. Por detrás de éste, comienza una bajada digna de los mejores dominadores de la BTT. Yo como soy un poco torpe... pues eso... que me quise hacer el sabiondo y traté de bajar la senda montado en mi bici; pero al cabo de unos minutos en el que veía que podía darme la vuelta por encima de ella, me dije ¡eh! que se trata de disfrutar haciendo una ruta. Pie a tierra y con mi compañera al lado..... ¡ hala ! hasta abajo. 
Antes de bajar, la panorámica era espléndida. No sé si se puede apreciar en la foto de la izquierda, pero añadido al corte de la pared de la montaña existe un camino hecho por el hombre, creo que por una empresa eléctrica, ya sabéis... para ayudar al prójimo. Así lo venden.




Una vez abajo, junto a la presa, otra vez p'a arriba. Por pista buena pero con una inclinación..... que ya me gustaría ver aquí algún profesional de la bici subiéndola y además cargado. Se me hizo dura, no, durísima. Pero como hasta el momento: uno.... es del centro, centro de Bilbao. Hasta arriba sin levantar la mirada, salvo unos centímetros por encima del manillar. Creo que en unos 4 km se salva un desnivel de cota 200 m a  unos 650 m. Yo no soy de ciencias y por lo tanto no voy a hacer el porcentaje, pero que a mí me pareció una barbaridad.


Y ... ¿una vez arriba? acertasteis, otra vez hacia abajo. Esta vez camino del Valle de Abdalajís: estos árabes estuvieron por todas partes; bueno en casi 800 años de permanencia en la península, no me extraña (creo que más de la mitad de nosotros -españoles- somos descendientes de árabes y yo el primero).

Saliendo del pueblo del Valle de Abdalajís tuve la compañía de un amigo de quien ya casi me había olvidado: el viento. No me dejó hasta llegar a Antequera. Sólo me gustaba cuando me daba por detrás, je, je, soplaba con tanta fuerza que me llegó a descabalgar.



Por carretera llegué hasta el Hotel " Hacienda la Magdalena que después de rodearlo hallé una senda ciclable que te conduce hasta Antequera. La panorámica desde aquí, es de una planicie con un montón de edificios juntos: Antequera.








 Otra ciudad que me gustó. Se parece bastante a Ronda, aunque creo que ésta es menos lujosa y menos glamurosa que Ronda.










 Aquí me permití la licencia de darme un masaje en esa espalda maltrecha que tengo. Salí como nuevo. Ya, ya sé, eso es imposible con la espalda que tengo y es verdad, pero... yo me sentí así, ¡ hala!.

Creo que me encuentro en el ecuador de mi ruta (Sevilla- Almería) Me quedan por delante unas 7 etapas.


1 comentario:

  1. Y tu solo por esos andurriales del señor.....
    buenisimas fotos y el lugar para ver por foto de pm pero para andarlo pa su pm. Seguiré leyendote......

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