Comencé la jornada en la Zona de Bajo Guía. Aquí puse mi contador del gps a 0. No sé porqué lo hice, ya que después no iba a contabilizar los kilómetros parciales, el caso es que lo puse a 0. La desembocadura del Guadalquivil me brindó esta panorámica.... no hay palabras, mejor una imagen.
Etapa entre plantaciones de algodón, viñedos y canales hasta llegar al Pto de Santa María. Por el camino me topé con dos aficionados a la bici, igual que yo; tenía un problema con el hinchador, allí fui yo a socorrerles, les dejé mi hinchador(bomba para otros), los hombres me lo agradecieron como si les hubiera tocado la lotería. Siempre cuando veo a alguien con problemas me imagino que soy yo el que los tiene, por lo que me presto enseguida a ayudarles; posteriormente los tuve y nadie estuvo cerca para ayudarme - ¡ qué se va a hacer!-.
Kilómetro a kilómetro llegué a Pto. de Santa María; me dio un poco de "asco" - bien entendido - ya que entraba en otra ciudad y yo lo que quería era disfrutar del silencio y soledad, pero aún así me gustó, sobre todo la zona del Parque de los Toruños, me pareció impresionante y hasta imposible que un espacio como este estuviese tan cerca de una ciudad; muy bonito.
Y desde aquí hasta Pto. Real, bordeando la playa, para terminar en la carretera, ¡ vaya, no voy a salir nunca de la ciudad!. Poco a poco llegué al hospital y aquí cambia la cosa; ya entre pinares. ¡Cuan diferente es que te acompañen árboles, animales; parece que estás en otro mundo!. A pesar de todo iba disfrutando como un niño. A lo lejos se podía oler los aromas de Chiclana; me recibieron 40º... pero que es esto... ¡na! p'a uno que es del Centro de Bilbao.
Por la tarde y después de descansar un rato, además que daba tiempo al sol a que bajara un poco la temperatura - hasta los 37º - me acerqué a Cadiz (Cai). Había estado otra vez y de pasada, pero esta vez... me interné entre sus callejuelas llenas de historia: La constitución española de 1812 - la pepa -, las plazas donde jugaba Falla. Subí a la torre Tavira para ver desde la cámara oscura a la gente pasear por las calles. También vi el mar por donde entraban los barcos de ultramar allá por el 1778. En definitiva una gozada.
La desembocadura del Guadalquivir debe ser impresionante aunque me temo que la foto era con la marea baja, no es por esa zona donde se divisa o se encuentra el Parque Doñana???.
ResponderEliminarRodar entre algodonales debe se un tanto agradable sobre todo a la hora de caerse de la bici por que no te harías daño ninguno, pues ir entre viñedos y con el sol encima tambien tendria su encanto. Hay !! Puerto de Sta. Maria con los pescaitos y marisquitos que allí hemos comiooo y Cai... que bonito TOooo. Saludos amigo